—Y vamos a intentar que puedas hacerlo.
Tres días después, Ivana recibió una llamada del archivo municipal.
Habían encontrado un expediente antiguo.
Un documento registrado en 1981.
La abogada llamó inmediatamente a Ana.
—Necesito que vengas.
Ana llegó una hora después.
Ivana tenía una fotografía sobre el escritorio.
Mostraba a Elena Marković junto a una niña.
—¿Es Katarina? —preguntó Ana.
—Sí.
Ana observó la imagen.
La niña tendría unos diez años.
Cabello oscuro.
Ojos grandes.
Una pequeña marca junto a la ceja izquierda.
Sintió algo extraño.
Se acercó.
Miró nuevamente.
La marca.
Aquella marca.
Su corazón comenzó a golpearle el pecho.
—Mi madre tenía una cicatriz exactamente ahí.
Ivana levantó lentamente la mirada.
—Ana, ¿
cómo se llamaba tu madre?
Ana tragó saliva.
—Katarina Petrović.
La abogada se quedó inmóvil.
—¿Petrović era su apellido de nacimiento?