Ana negó.
—No lo sé. Nunca hablaba de su infancia.
Ivana respiró profundamente.
—¿Cuándo murió?
—Hace doce años.
La abogada abrió otra carpeta.
—Encontramos un registro de una joven llamada Katarina Marković que abandonó la región en 1981.
Ana sintió que las piernas le fallaban.
—¿Qué está diciendo?
Ivana colocó dos fotografías una junto a otra.
Una era de la niña junto a Elena.
La otra, una fotografía de la madre de Ana que ella había enviado para la investigación.
El parecido era extraordinario.
—Ana —dijo Ivana—, es posible que tu madre fuera la hija desaparecida de Elena Marković.
El silencio fue absoluto.
Ana se llevó una mano al vientre.
—Entonces…
No pudo terminar la frase.
Ivana asintió lentamente.
—Entonces podrías ser nieta de la mujer que escondió aquel