La investigación ayuda a comprender mejor cómo determinados compuestos presentes en los alimentos pueden interactuar con procesos celulares relacionados con el envejecimiento.
La trigonelina parece tener una relación interesante con el metabolismo del NAD+ y la función muscular.
Pero todavía queda mucho por investigar antes de saber si estos descubrimientos pueden convertirse en una estrategia nutricional específica para prevenir o tratar la sarcopenia.
Cómo cuidar tus músculos de forma más realista
En lugar de depender de un solo alimento o bebida, puedes concentrarte en varios hábitos:
Realizar ejercicios de fuerza de forma regular.
Consumir suficiente proteína.
Mantener una alimentación variada.
Evitar largos períodos de inactividad.
Dormir adecuadamente.
Mantener un peso saludable.
Mantenerse físicamente activo durante el día.
Consultar con un profesional si notas una pérdida importante de fuerza o movilidad.
Estos hábitos tienen una base mucho más sólida para mantener la función física que cualquier receta viral.
Entonces, ¿vale la pena seguir tomando café?