—No lo decidí hoy. Llevo años llegando a esta decisión.
—Tenemos un hijo.
—Por eso mismo.
Mauricio intentó discutir.
Dijo que Nicolás necesitaba a sus dos padres juntos.
Daniela respondió:
—Necesita dos padres responsables. No necesariamente dos adultos viviendo bajo el mismo techo mientras uno humilla al otro.
Después de aquello comenzaron los trámites.
Teresa llamó a familiares para contar su versión.
Según ella, Daniela había destruido su matrimonio “por dinero”.
Valeria aseguraba que su cuñada había dejado a dos niños “en la calle”.
Incluso algunas conocidas de Teresa enviaron mensajes diciendo que una buena esposa debía apoyar a la familia del marido.
Daniela dejó de responder.
Tenía asuntos más importantes.
Recuperar movilidad.
Volver a trabajar.
Acompañar a Nicolás.
Y reconstruir la sensación de seguridad que había perdido dentro de su propia casa.