Yo no pude contestar. Richard me pasó un pañuelo que olía a madera, el mismo olor de su casa.
Helena guardó la grabadora en una bolsa sellada.
—Esto cambia el lunes —dijo—. Hay una audiencia corta porque la otra parte pidió medidas urgentes. Quieren congelar sus cuentas personales y apartarla del consejo hasta que «se aclare la firma». Si un juez se asusta con el escándalo de Vanessa, podemos perder cuarenta y ocho horas. No el fideicomiso entero. Sí el tiempo.
El teléfono de Richard sonó. Escuchó, y su cara, que había resistido la gala, se endureció.
—Dominic acaba de presentar la solicitud —dijo—. Y Caroline firmó como testigo de que vio a Evelyn autorizar el cambio de beneficiarias. La audiencia es el lunes a las nueve. Hasta entonces, el banco ha puesto un aviso preventivo sobre las cuentas que están solo a tu nombre.