Era el dinero que habíamos apartado para la cirugía de rodilla de mi mamá.
Un mes antes Mauricio me había dicho que necesitaba tomar temporalmente 50,000 pesos porque su empresa estaba pasando por problemas de flujo. Juró que lo repondría con su bono anual.
Ahora quedaban menos de 20,000.
Le mostré la pantalla a Valeria.
—¿Por qué recibiste 113,000 pesos de mi esposo?
Teresa se metió de inmediato.
—Su papá tuvo problemas del corazón. Mauricio quiso ayudar.
Me giré lentamente.
—¿Tú también lo sabías?
Teresa apartó la mirada.
—La operación de tu mamá puede esperar unos meses. Lo de su papá era de vida o muerte.
Sentí algo romperse dentro de mí.
Mi madre llevaba meses caminando con dolor. Yo había trabajado horas extras para completar aquella cirugía.
Y mi esposo había tomado el dinero sin decirme.
Seguí revisando.
Había transferencias de 520, 999, 3,800 y una de 10,000 con el concepto: