—Eso no fue lo que pregunté —respondió Beatriz—. Pregunté quién es Rodrigo Alcázar para ellos.
Santiago intentó quitarle la carpeta.
Beatriz la sostuvo contra el pecho.
—Lee primero.
Él arrancó varias hojas y comenzó a revisar los documentos. Vi cómo sus ojos pasaban de una línea a otra: registros de ingreso a la clínica, pagos, identificadores, fechas de tratamiento y el expediente que vinculaba a Rodrigo con el programa de donantes.
—Esto puede ser falso —dijo.
Su voz ya no sonaba enojada.
Sonaba asustada.
Entonces Daniela cometió el error que terminó de hundirla.
—¡Lo hice por ti!
Santiago giró lentamente.
—¿Qué hiciste por mí?
Daniela abrazó más fuerte a la bebé.
—Tú estabas desesperado por tener hijos. Tu mamá no hablaba de otra cosa. Yo… yo sabía que si no te daba una familia, tarde o temprano ibas a cansarte de mí también.